TODO SUENA FALSO
- Maitén Aimé

- 8 may
- 3 min de lectura
Por Maitén Aimé
Todo suena falso cruza danza-teatro, lenguaje cinematográfico y foley en vivo en una trama de repeticiones y desajustes perceptivos.
Humor y terror conviven en una experiencia híbrida de fuerte potencia visual y sonora.
Estreno: viernes 1 de mayo 21.30hs.
Teatro: Fundación Cazadores - Villarroel 1440
Duración: 43 min.
Interpretación y dirección: Mijal Katzowicz Asistencia de dirección: Lourdes Ayelén Elías Asesoría dramatúrgica y colaboración artística: Iván Haidar Diseño sonoro: Erico Schick Escenografía y vestuario: Sol Santacá Coreografía: Bárbara Alonso, Mijal Katzowicz Realización audiovisual: Guillermo Saredo Diseño de iluminación: Fernando Berreta Asesoría en foley: Miren Begoña Cortazar Producción: Mijal Katzowicz
¿Cómo se construye una escena? ¿Cuántas capas de significación, cuántos materiales, cuántas percepciones? En esta obra Mijal Katzowicz despliega una serie de herramientas escénicas y cinematográficas, cargando en cada vuelta de la escena, una emocionalidad inesperada y confusa, pero que funciona como ejercicio de observación sobre la realidad y la ficción.
Ajustar el ojo y los oídos a lo que se ve y lo que no, lo que ronda, amenaza, incomoda. Mijal trae lo más intrigante del cine de terror, unos bellos homenajes a lo monstruoso, a la vez que muestra una visión multifacética sobre la psicología humana, osando jugar con el abismo de posibilidades que aporta el hacer cinematográfico a las sensaciones y miedos reales.
Con un histrionismo hitchcockiano Mijal nos introduce en la escena: una mujer sola, fuma y bebe en el tenso y solitario ambiente de su casa. Se asusta, no vemos el terror, sólo su cara después de tomar el teléfono y hacer una llamada, un gesto exagerado. Espantada toma un arma, recorre el living, no sabemos si ella es quién persigue o quién huye. La mujer muere de manera confusa detrás del sillón y ya estamos listxs para seguir sumando detalles. La intriga nos tomó.
En un segundo momento, se enciende un televisor que muestra la escena recién tomada y Mijal, sentada a una mesa llena de objetos, realiza el foley en vivo. Gran recurso de la artista que convierte la escena en una arena de materiales que se funden, transformando el relato en cada vuelta, como cuando nos despertamos y la mirada se va aclarando, ajustando el foco… cada material, cuerpo, sonido, vestuario, luz, movimiento, afecta al todo, descubriendo la escena detrás de la escena. Mijal juega con nosotrxs. La manipulación emocional es tan potente que todavía no sabemos si reír o preocuparnos.
La mujer vuelve al sillón, la escena recomienza, ahora en sincro con el foley que aporta informaciones sobre la situación que no teníamos.
Es la misma escena, pero es otra (cada vez)
Ella sola, con presencias que no podemos identificar del todo

¿son fantasmas?
la muerte es un poco más cruenta que la anterior
Un segundo foley profundiza la percepción de esa presencia horrorosa.
Un nuevo loop.
Otra vez lo mismo pero diferente,
nuevos abismos
Mijal despliega el caos, multiplica las capas,
parece la misma escena pero no lo sé Rick,
todo suena falso.
Mientras las voces ingresan con contundencia desde un fuera de campo que vislumbramos a medias, algo de la voz humana se vuelve lyncheana. Lo sobrenatural posee el cuarto y el cuerpo de Mijal. Lo monstruoso se pierde en las dimensiones superpuestas de la escena, entre el sonido, la luz, la pantalla y un conflicto que se dispara inesperadamente hacia otro lugar que nos resuena por lo aterrador (no spoileo más, vayan a verla y después me cuentan qué refes, qué sensaciones, cuán dislocadas las percepciones, cuán confundida la mente, cuán trémula la carne)
Es un momento curioso para esta obra... En la era del fake y la crueldad hasta el ridículo, Mijal construye, en los ´entres´, una escena de terror desopilante en tiempo real.
Una ficción que provoca, que mueve, que espanta hasta la risa cómplice.

Un despliegue de recursos combinados en un baile alucinante
(una coda)
El cuerpo, una capa de imagen, una capa de sonido, otra vez el cuerpo recopilando las partes, otra capa de sonido, un segundo personaje, el cliché llevado al extremo, una vez más el cuerpo recopilando, la confusión, otra capa de sonido, una multiplicidad de gestos y homenajes, otra capa de sonido, el cliché un poco más allá del límite, lo monstruoso inesperado (?)

Los créditos de las fotos pertenecen a Ari Feldman.
Funciones todos los viernes de mayo a las 21: 30 en Fundación Cazadores - Villarroel 1440
Para seguir habitando ese extrañamiento que propone la obra, recomendamos La clase de griego de Han Kang en Libros Mariné.
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