top of page

Sobre “Cumbres Borrascosas” de Peter Kosminsky (1992)

-Por Andrea Rosales


Cumbres Borrascosas, basada en el libro de Emily Brontë de 1847, fue llevada al cine en varias oportunidades. Esta nota se trata de la adaptación cinematográfica de Peter Kosminsky, estrenada en 1992, y protagonizada por Juliette Binoche como Cathy y Ralph Fiennes como Heathcliff.


—Heathcliff soy yo, yo soy Heathcliff.
—Cathy soy yo, yo soy Cathy.

Cuando se escucha la misma frase en dos personas solo alternando los nombres, sabemos que nos encontraremos ante la de presencia de un amor insano, atravesado por un vínculo dañino, y prisioneros de una interdependencia tóxica; amantes que pierden su individualidad en una relación amorosa sin buen pronóstico. 

Es la arquitectura del delirio, la transfusión de almas que se han vuelto veneno la una para la otra; es una relación espectral, que solo encuentra su equilibrio en el abismo.


Cumbres Borrascosas

Mi primera respuesta al visionado de la obra es ante los estímulos visuales que nos regala el director. ¡Maravillosos! Los recursos expresivos que utiliza, nos llevan a sentir el viento que corre entre las infinitas rocas de los páramos donde los protagonistas vivieron su amor; oler la fealdad de los cuerpos sucios, la humedad del castillo de Cumbres Borrascosas, o el buen aroma del salón de la Granja de los Tordos.

Esta simbología visual nos activa la memoria, provoca nuestros sentidos. Nos desencadena recuerdos, es como un Efecto Proust que nos ayuda a habitar la película desde esta perspectiva. “El único verdadero viaje de descubrimiento consiste en no buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”, escribía Marcel. Hermoso trabajo del director británico para lograr esas metáforas visuales.

La historia de estos amantes del norte de Inglaterra se ha romantizado como un amor pasional que escapa a los límites de la razón; sin embargo, Peter Kosminsky nos presenta una adaptación bastante fiel a las tensiones que se desarrollan en el libro. Un Heathcliff vengativo, endemoniado y cruel; y una Cathy inmadura, clasista, dando migajas de amor a su amado de clase inferior.


cumbres borrascosas
“Primero tuve que encontrar el lugar, me preguntaba quién habría vivido allí, cómo habían sido sus vidas. Algo susurraba en mi mente y me puse a escribir. Mi pluma crea personajes de un mundo que podría haber existido. Un mundo de mi imaginación y sobre ellos voy a hablar”.

Una mujer con una capa azul de época recorre las colinas subiendo hacia el castillo de Cumbres Borrascosas. Se escucha su pensamiento. La frase parece representar el proceso de escritura de la autora, y esa mujer el personaje de Emily Brontë, que busca conectar con las memorias que habitan en esas ruinas. La fotografía que la acompaña en el recorrido es íntima e inclemente, y nos permite recorrer este momento interno de la escritora. ¡Este es un comienzo de película!


cumbres borrascosas

La narrativa nace en la infancia de los protagonistas. Catherina Earnshaw pertenece a una familia acomodada, con un padre idealista que decide traer a su casa un huérfano, Heathcliff. Luego de presentarlo a su familia, ordena que sea tratado como un miembro, un hijo más.

Inmediatamente, la potencial historia que puede salvar al protagonista se desvanece; el hombre fallece, y su primogénito, Hindley Earnshaw (Jeremy Northam), quien lo rechazó desde el comienzo, ordena de manera violenta que el niño se retire de la casa familiar y fuera a vivir en un establo para convertirlo en otro sirviente.

Así transcurre la vida de los jóvenes que se tornan inseparables. A Cathy le gusta cruzar los límites de las costumbres de su estirpe, y Heathcliff, se siente seguro y libre con ella, tiene la libertad de ser él sin ser juzgado por su clase. Pero un día la historia comienza a ser dominada por una fuerza tensiva inexorable.

Un accidente comienza a retirar el velo del destino que les espera a los amantes, y el desarrollo de su evolución interior.

Cathy se accidenta una pierna yes asistida por una familia durante unos meses. Allí conoce a Edgard Linton, un muchacho apuesto y agradable, miembro de la Granja de los Tordos. La joven, lejos de ser consciente del daño que puede provocar a Heathcliff, se siente cómoda en este ambiente, que es el suyo, y se termina alejando de su antigua vida en Cumbres Borrascosas.


Cumbres borrascosas
—Encontré un nido de ave fría en el barranco de Peniston mientras estabas fuera. Todos los días esperaba verte, cruzando el páramo, pero no viniste, así que puse una tela metálica sobre el nido y todas las crías murieron al salir del huevo.
—¿Por qué?
—Porque sus padres no podían acercarse para alimentarlas.
—¿Por qué las mataste de hambre?
—En mi opinión, no tenía sentido mantenerlas vivas no estando tú. Si hubieras regresado hubieran vivido.

Este diálogo se da al regreso de Cathy. Heathcliff es apartado violentamente de una reunión social entre los Earnshaw y los Linton, y encerrado en una oscura y sucia habitación del castillo. Estas palabras, que pueden pasarse de largo en el devenir narrativo, nos revelan un rasgo de perversión que se libera cuando no está bajo la contención del amor. 

Cada día, Heathcliff incuba odio y resentimiento con quienes lo han humillado; su mirada va ensuciándose. Sus ojos pierden el cristal que reflejaba el amor, se van oscureciendo. Malos tratos acumulados, humillaciones y violencia de una sociedad donde los roles de clase alta y clase baja están muy bien delimitados y son infranqueables.

La seguridad de una vida digna, se le escapó desde chico. El calor de un hogar, arrebatado por la muerte prematura de quien acudió a su rescate, en una sociedad donde ser pobre era un pecado; y el amor de Cathy, inmaduro y caprichoso, navega entre ambos mundos. Esto lo traiciona. No solo lo hiere a él, sino que hiere la memoria del pobre.

Me viene a la memoria una cita del poeta y escritor argentino, Vicente Zito Lema: La pobreza contiene al pobre en su vastedad como la mar a sus olas, sin darle calidad de sujeto; jamás será un rostro y un nombre, no tendrá historicidad ni conciencia crítica, y obligado a sufrir el divorcio absoluto de su cuerpo y su alma –destruidos en soledad- no podrá devenir en espíritu de humanidad. Esta es la memoria dañada de Heathcliff, mantenida en la vastedad de la pobreza.




Los señores lo humillaron por su olor. “¡Cómo hueles!”, le recriminaba Cathy, también. Heathcliff olía a sucio, “olía a pobre". Rebasa la ausencia de higiene y descuido personal; es una metáfora del olor como signo de distinción de clase, que consolida la posición de poder y, además, justifica el ejercicio de la violencia de parte de quienes están institucionalizados como autoridad para ejercerlo.

Luego de unos meses, Cathy se casa con Edgard Linton, Se enamora. Es lo conveniente; no le pesa esta relación. Luego de 3 años, un día, reapareció Heathcliff; cambiado, dueño de todo, incluso, de la propia familia Earnshaw. Ese regreso es parte del proceso de venganza, no venía a recuperar a su amada, venía a vengarse de ella; nada le interesaba más que vengarse de aquellos que lo humillaron. No buscaba redención ni justicia, no intentaba sanar, sino restaurar el equilibrio roto; que el otro sufra lo que él sufrió.


Por esto, compró el castillo de Cumbres Borrascosas, para ser el dueño de la vida de Hindle y su hijo Hareton, huérfano de madre desde su nacimiento; encontró una oportunidad en la hermana de Edgard, Isabella, con quien se casó y tuvo un hijo al que llamó Linton. Lo más feroz, fue ir por la hija de Cathy, un vivo retrato de su madre, a quien engaña paraque se case con su hijo moribundo y termina forzándola a vivir en su castillo, el derruido castillo de Cumbres Borrascosas.

La eterna humillación había roto su estructura, y Heathcliff la reconstruyó con las únicas herramientas que conocía: crueldad, humillación, implacabilidad. Su obsesión vindicativa, nacida del dolor, dejó abierta la herida. Nunca buscó sanar, buscó sobrevivir.

 

La película muestra la estructura binaria de la sociedad victoriana: riqueza-pobreza, pasión-razón, honra-humillación, dominación-venganza, Cumbres Borrascosas-la Granja de los Tordos. Cada uno de los pares son símbolos de calma, educación, poder; su opuesto par es pasión, tormenta, oscuridad, instinto. Es Edgard Linton versus Heathcliff.

Pero nos encontramos con un elemento dicotómico interesante en un mismo personaje, Cathy Earnshaw, que funciona como un signo doble. Es la que oscila entre ambos mundos; desestabiliza el orden. Quiere tenerlos a los dos, quiere unirlos para ella. Lo consigue con su hija Catherine, hija de Edgard y nuera de Heathcliff, y lo completa en el final de la historia.

El director retrata la obsesión enfermiza de Heathcliff; el comportamiento adolescente de Cathy, que entra en un juego amoroso sin identificarse de manera efectiva con los sentimientos de Heathcliff; muchas veces indiferente y clasista, lo hiere como lo hacían todos sus pares, porque tiene una empatía atenuada (recordemos el diálogo del nido de avefría), posee un comportamiento menos ético justificado por su posición; pero también, es el personaje que rompe el estrato. Cathy es un personaje dual.

                                                                            

La ambientación lograda en esta versión es un bálsamo visual; pero, además, congruente con los sentimientos que atraviesan a cada uno de los personajes. La intensidad de la pasión habitada por los amantes se desarrolla en rocas difíciles de caminar, pero con cielos abiertos y luminosos; en los momentos de crisis, ambientes cerrados, nubes tormentosas, la oscuridad va ganando la escena.  

Heathcliff, a excepción de los instantes de amor con Cathy, vive siempre en lugares sucios, lúgubres, envuelto en una atmósfera de ahogo. Pareciendo más una película de terror que dramática. Por último, la Granja de los Tordos, el hogar de Edgar Linton, posee una ambientación acorde a su clase, pero sus colores parecen lavados, sin intensidades.


“Cumbres Borrascosas”, la adaptación de Peter Kosminsky, refleja la esencia de Cathy, un corazón repartido entre dos hombres, aunque con uno haya perdido el sentido de individualidad; encerrada entre los dos mundos que se convierten en su prisión disfrazada de libertad; y Heathcliff, por su parte, que solo intentó supervivir a un mundo que lo humilló, eligiendo un camino que nunca lo redimió.


 

Próximamente, una reinvención de Cumbres Borrascosas dirigida por, Emerald Fennell 

Comentarios


Bio

WhatsApp Image 2025-10-28 at 11.11.51.jpeg

Críticas

Si te gusta Revista Mariné y querés ayudarnos a crecer, podes comprarnos un cafecito desde $2000

 

(https://cafecito.app/revistamarine)

  • Instagram
  • LinkedIn
bottom of page