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Últimas líneas 2025, Revista Mariné.

Por Jezabel Amin


Últimas líneas del año para Revista Mariné. Escribo extrañada, las insistencias personales de darle atención a la relación entre los tiempos (los íntimos, los del contexto socioeconómico, el del calendario grecorromano) se desordenaron desde octubre. Pero como Sísifo, continuo. En estos días, pensando ineludiblemente en mi 2025, dejo constancia que mi año hasta julio fue uno, después otro. Hubo ahí un fin de ciclo que marcó un surco ciego en mi corazón. Queridx lector, no dé por sentado que cada muerte de un amor es un hecho trivial. Tal vez es el amor lo único que puede componer un refugio en este mundo peligroso. El amor de amistad, de familia, de pareja, de prácticas compartidas, el amor por el teatro, por bailar, escribir, cantar… ¿qué es el amor? ¿con quiénes lo practicás? ¿cómo?


La insistencia en el gesto mínimo de escribir para empujar lo real en una dirección, a veces funciona como un consuelo, otras veces como un cuchillo sagital. Ser sensible más allá de las fronteras de la propia piel es desafiante. Siguen cayendo bombas en Palestina, la violencia estatal contra la población recrudece también en la Argentina. Acá y en el resto del planeta, hay mucha gente que no puede cubrir las necesidades básicas, el estrés económico tensiona el fluir de la sangre y duelen los huesos. Los conflictos reales son más sádicos que los imaginarios. 


A veces converso por chat de una red social con gente que aún vive en Palestina. Es imposible no sentirme culpable por mi aparente bienestar, es imposible no preguntarme si es con una persona con la cual creo conversar o es un robot. Podría escribir sobre esto un poco más, mis clases, mi obra, sobre un mundo que se termina, las tensiones con lo real. Pero entre todos los asuntos de los que podría regalar palabras (porque han pasado muchas cosas desde la última publicación), un cuerpo que escriba lleva su mirada hacia la obra de Marina Amestoy. Pero lamento Marina, esto no es precisamente una reseña.



Dos cuerpos en (des)borde. Investigación y Dirección General: Marina Julieta Amestoy, Intérpretes: Martina Pawlak y Marina Julieta Amestoy, Diseño de imagen y sonido: Juan Cabrera, Asistencia de Producción: Milagros Carril y Catalina Amestoy. Función: 20/12, Espacio Ek´, 21 hs.



Fui a visitar Espacio EK el 20 de diciembre, una noche después de haber salido con mi obra a pasear. No quería perderme el estreno de Cuerpos en Desborde. Estaba cansada y un poco atravesada por cuestiones pendientes, no sé cómo voy a poder cuidar de los últimos años de vida de mi papá, sin perder mi vida en el camino. Ando duelando un hogar no consumado, inventando otro. Entre desechos, me pongo a escribir sobre mujeres que bailan e intentan compartir un sistema de trabajo en relación al movimiento. 



Abre las puertas de la sala Marta Lantermo, con su sabiduría dulce, con su humildad, una sala que vi transformarse con los años y crecer. Volver a otro de mis lugares amados, conectarme con ella, me alivió los ojos. Detrás de la consumación de un lugar para las creaciones hay singularidades tejiendo pluralidades con otras singularidades y pluralidades. Marina lee una porción de texto, la cinta blanca en el suelo delimita un espacio escénico, las sillas, las mesas para el público también. Inician las danzas, entrelazadas con la música. Aclararon con palabras que no buscan componer relato con los movimientos, sin embargo, mis ojos tienden a inventar uno. Disfruto de las imágenes que me ofrecen, del juego de hacerle preguntas a mi percepción, de la destreza y de su suspensión, me dejo llevar por las expresiones, las vibraciones, la paleta sobria de colores, los cambios en la respiración de las bailarinas. Ellas que no se miran, pero se afectan y se ven afectadas por la mirada de lxs espectadores y por percibir las resonancias entre sí. Bailar la música, bailar el sonido de la cámara que sacaba fotos, la relación con el paisaje sonoro a tiempo real, el desvío, las decisiones, los cambios de tono, las transformaciones. Algunos movimientos seguramente son más placenteros de ejecutar que de ver, tal vez las autoras de la obra pueden decir mucho más que un cuerpo que escribe me queda la necesidad de conversar, pero el tiempo me corre otra vez.


Hacia el final de la obra, el agradecimiento de Marina a su familia y a Josefina Zuain, a quien llamó “maestra”. La cuestión de lxs maestrxs en el mundo de la danza, es un tema interesante. Entiendo que hay figuras que son puestas en un lugar consagrado. Después de que murió mi maestro de escritura Luis Gruss, no adopté otrxs. Sí tengo admiración por figuras que por su coherencia entre lo que piensan, dicen, hacen, sienten, merecen toda mi veneración y escucho con atención suprema (sin olvidar que son humanxs, sin olvidar el ejercicio del pensamiento crítico). Reviso mi pensamiento, si hay alguien a quien puedo llamar maestra es a Marina Giancaspro. Una gran mujer, una gran profesora de técnica Alexander, una gran bailarina. De ahí, una larga lista de personas queridas, la mayoría mujeres que me son inspiradoras y de las cuales aprendo un montón. También quiero mencionar al gran Silvio Lang que con todas las diferencias que también aparecen en lo que compartimos, es importante para mí y muchxs otrxs. Nada de mi despliegue hubiera sido posible sin su manera de hablar, escuchar, dar atención a mi presente.


Considero que hay que ser cuidadosos con poner a alguien en el lugar de maestrx. Si te sirve para expandirte, buenísimo. Si es funcional a permanecer en un lugar infantil y dependiente, no. Para Marina es Josefina una de sus maestras. ¿Para vos? ¿Qué personas, situaciones te enseñan de una manera profunda como para que las pongas en ese lugar?

Dos cuerpos en (des)borde, investigación escénica en proceso. Ensayo, partitura dramatúrgico-técnica y material visual. Fotos de funciones y procesos – Espacio EK, diciembre 2025.


Volviendo a Cuerpos en (Des)borde, una mujer como Marina, insiste en sostener una revista pese a no poder ganar suficiente dinero con ello, insiste en hacer obra, da posibilidad al despliegue de nuevas voces, abre las puertas de su casa para recibirte entre libros, una mujer que baila ensaya, entrena, cuida de su familia, invita. Me sigue asombrando la perseverancia de las amantes de las artes para crear, convocar, estimular a otrxs a ver movimientos no habituales. En el diciembre argentino, cuando la herida abierta del 2001 sigue operando sobre las conductas sociales, donde el miedo está tan cerca, hay quienes siguen apostando al trabajo escénico, a las artes vivas y me renuevan los ojos con preguntas. ¡Gracias por eso! 


Sería hermoso que Marina Amestoy pueda contarme cosas sobre su sistema de trabajo, sobre el lugar desde el cual toma decisiones estando en escena, sobre su metodología. 


Otra gran trabajadora de la danza que me da ganas de mencionar hoy, es María Kuhmichel. Viajé a Córdoba en este diciembre y tuve el honor de estar cerca de ella. “Colosa” salió de gira, única función el 11 de diciembre en @espacioblick en el contexto del Festival MO/VER. Hermosa experiencia, me quedé con ganas de escuchar más palabras de @facu_do_doval Me llevé impresiones de cómo es la movida de la danza contemporánea en Córdoba. Me quedé con ganas de volver y escribir. No me alcanza la vida para escribir sobre todas las cosas maravillosas que veo. Suceden muchos acontecimientos, bellezas que aparecen y desaparecen y me siento profundamente agradecida por estar entre artistas. Y sí, vuelvo a confesar mi deseo de que seamos más personas siendo parte de las salas de allá, de acá… ¿pero es posible eso en este mundo desquiciado? ¿Podés darte tiempo a contemplar si no sabés cómo y dónde vas a seguir viviendo? Por nombrar cuestiones de este presente histórico, no soy sección informativa, esto es información, pero a su vez es otra cosa. Mi alma se está desangrando, la crueldad del mundo afecta a los tejidos de cualquiera que quiera asomarse a ver lo real. No creo en el slogan de que vemos el mundo como estamos y no como es, sin duda algo de tu percepción se ve teñida por tus juicios y valores, pero también existen los hechos: desigualdad, guerra, injusticia, incertidumbre, muerte. Vidas también vidas.


No busco que vos me rescates, queridx lector. Te invito a mirar el espanto de cerca, para poder también reconocer la belleza, también animarse a ver el horror de lo que nos acontece como humanidad. Que no sólo funcione la fantasía como mecanismo de adaptación (o de evasión). Control consciente y constructivo, si podés darte el lujo de leer esto y no estar en Palestina, dirigí el uso de tu tiempo en relación a tu cuidado. Componer cierta coherencia entre pensar, hacer, sentir puede ser un buen propósito para el 2026. Responsabilidad adulta con el uso de tu tiempo. Eso busco en mis días, vivir. Antes de morir, vivir.


¿Vos? ¿Qué estás buscando en tu experiencia de vida? ¿Qué deseos tenés para el futuro?


Las danzas que vi en diciembre me sembraron preguntas, me permitieron volver a reconocer la importancia de ver sin necesariamente entender, la importancia de estar y dejarse afectar por la otredad. En mi cabeza observante de espectadora hubo pensamientos en relación a qué decisiones hubiera tomado estando ahí como directora. Descubrí que puedo ser espectadora niña, curiosa, exploradora y también irme hacia un otro lugar para ver y pensar de otra manera; puedo dejar esos ojos y componer otrxs. Se puede direccionar la atención, abrirla como también condensarla hacia un foco. Cuando vi la obra de Marina y las palabras que leía en las proyecciones no parecían sólo estar en sincronía con los movimientos, sino también en oposición, lo celebré preguntándome si eso era una decisión o un desvío, si alguien más estaba viendo lo mismo que “yo” o no. Cuanta profundidad puede haber en un habitar un rol (ser espectadora, por ejemplo), ¿cuántos roles prácticas en tus días?


Quedan las ganas de seguir escribiendo curiosa, pero no sé si voy a poder volver a estas hojas. Es mucha la energía que piden y hoy 26 de diciembre, desayuné la noticia de otra muerte a manos de la policía en Lugano. Si las artes vivas son una forma de resistencia, hay que salir de la burbuja ascética. En la calle está el desborde.


29 de diciembre, desde Villa Don Juan, Tigre, Provincia de Buenos Aires. Vuelvo a algo ya escrito en una nota anterior: ojalá todxs puedan darse un tiempo de descanso constructivo y componer espacios de bienestar posible y responsable con el bienestar de la humanidad. 


danza y escritura

PH: Jezabel Amin, la investigación artística en relación a “Ana es ella, soy yo, otra” continúa más allá de los paisajes urbanos. Esta nota fue terminada en el 2025, pensar un final no es lo mismo que pensar un comienzo. ¿Cómo vivís tus relaciones con el espacio? ¿Cómo te afecta la naturaleza urbana?


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Próxima función: Dos cuerpos en (des)borde


📍 Espacio EK (Buenos aires, Caba)

🗓 7 de febrero · 21: 30 hs

🎟 Entradas por Alternativa Teatral: 👉👉👉 [ACÁ]👈👈👈

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