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"Le degré zéro de la performance": Entrevista a Diego Frenkel(tronic).


 

En noviembre de 2023, mencionamos en esta revista, así como también, en Revista Inquieta que : En FRENKELTRONIC no hay, o no encontramos, “niveles de realidad”, sino ¿por el contrario?, opúsculos corpóreos, que dan forma al arte vivo. Y es, esta vida que encontramos en esta “tríada de orillas” la que nos resuena en mar, riada, archipiélago o zona hadal. Un terreno líquido, aunque sólido, en donde la prosodia se confunde (y mixtura) con los movimientos de las tres (maravillosas) performers y al revés, conformando un estado que enlaza la ficción y la representación, volviéndolo obra (maestra).


Hoy, a tres días de regresar a los escenarios en Planta Inclán, con esta actuación que posee múltiples niveles de análisis y capas de significado, Diego Frenkel comparte con nosotros sobre su proceso creativo:




 

Ph y edit: Marina Amestoy.


 

Marina: Diego, primero que nada, es un placer tenerte en nuestra revista. Ahora, hablemos de Frenkeltronic. Tuve la suerte de verla en Rosario. Es una obra muy posmoderna. Va más allá. Rompe ciertos límites que otras obras no han podido superar. La fusión que lograste entre la danza, la música y la performance... Todo un dispositivo bien ensamblado. Dices mucho con tan poco. Ese es uno de los enigmas/maravillas que encuentro en Frenkeltronic. Es un disco. Sos vos. Son ellas. Esa fabulosa pantalla. Un ritual poético y profano. Una catarsis. ¿Cómo logras conmover tanto y desde dónde? ¿Cómo lo ideaste?


Diego: El inicio de esta performance se remonta al año 2018-2019, cuando me adentré en el proceso creativo del álbum Frenkeltronic. Mi objetivo principal era crear un disco puramente electrónico después de muchos años de discos y canciones basadas principalmente en la guitarra. Me di cuenta de que necesitaba estudiar un nuevo lenguaje, que en este caso era la electrónica. Así que me puse a estudiar en una plataforma, compré instrumentos, tomé clases y experimenté por mi cuenta en ese mundo, con el cual siempre había coqueteado pero desde una perspectiva más externa, aplicando el lenguaje electrónico a mis instrumentos acústicos o eléctricos. La propuesta era muy clara: "Hacer un disco electrónico". Al principio, por supuesto, no sabía qué iba a ser exactamente, si sería un disco instrumental, si tendría un enfoque rítmico... Terminó siendo un disco principalmente de canciones con bases electrónicas. Algunas con una estructura más clásica de canción y otras de una manera completamente diferente. Después, la temática se fue desarrollando, en ese momento era futurista pero con un futuro más inmediato, o una observación de lo que luego se instaló de manera diferente, gracias a un proceso social muy impactante que estuvo muy relacionado con la pandemia y no solo con el auge de la comunicación virtual, sino también con el cibercapitalismo y, específicamente en nuestro país, con el anarcocapitalismo. En ese momento (cuando compuse Frenkeltronic); me sentí ubicado en un mundo muy particular y necesitaba expresarlo. No suelo hablar mucho sobre mis letras porque no me gusta repetir lo que ya se ha dicho, pero podría mencionar el estado emocional o el tema de la ciencia.


Para crear Frenkeltronic, me propuse concebirlo como un alter ego. No buscaba hacer un álbum de Diego Frenkel, sino más bien uno creado por un alias. De hecho, la portada fue diseñada con esa perspectiva en mente.

-Diego Frenkel-



Ph y Edit: Marina Amestoy.


En realidad, la propuesta de la portada surgió desde ese lugar, al ser trabajada desde allí. Cuando surgió la idea concreta de cómo presentar este disco, me di cuenta de que no estaba acostumbrado a presentar un disco sin una banda y sin una guitarra. Al principio, llamé a otros músicos y convoqué a Josefina Gorostiza después de haber visto Coreomanía: No Puedo Parar. Fue muy estimulante y revelador para mí, ya que me volvió a conectar con un espíritu de la danza que hacía mucho tiempo no experimentaba, y que además tenía mucho que ver con la caída de la cuarta pared y la posibilidad de mezclarse. Me encantó la calidad de la danza y los movimientos. Así que me conecté con ella y le dije: Quiero intentar hacer un híbrido para este proyecto, donde los cuerpos danzantes se conjuguen con los músicos de manera que se pierda ese límite. Ella se entusiasmó y se sumó inmediatamente a la idea y al proyecto.


Eso es lo que se percibe. Que todo termina siendo mixturado.


Sin embargo, eso no era todo. Ese es el punto. Ella me propuso a las dos bailarinas con las cuales quería trabajar, que eran Vicky (Delfino) y Carla (Rímola). Me alegré mucho porque eran precisamente ellas dos las que yo quería. Además, estaban disponibles y tenían ganas. Fue realmente mágico. De hecho, comenzamos a trabajar con Vicky y te diría que casi la primera pieza fue Anestesia Emocional , que se basó en una improvisación muy intensa de Vicky sobre este tema tan contundente. Hablaba de un cierto nivel de alienación que ella logró plasmar en su cuerpo, creando un trabajo que luego desarrollamos como una completa disociación de sus miembros y su cerebro, con las diferentes partes de su cuerpo, como si todo su organismo hubiera entrado en cortocircuito y hubiera experimentado una especie de ruptura esquizoide en todas las partes relacionadas con la letra de la canción y con el estado emocional que yo percibía en el ánimo social, en la alienación cibercapitalista. Todo esto se plasmó, pero le dije a José: Creo que podemos fracasar. Cuando comenzamos a hacer el espectáculo, llamé a otros músicos y yo adopté una posición escénica en la que tenía pautas actorales y presentaba todo el disco tal cual, pasando de lo más cientificista y futurista a una especie de neoexpresionismo más minimalista. Sentí que había fracasado, que no había logrado ese ser que yo quería, una performance donde los límites realmente se perdieran. Hicimos solo cuatro funciones.


 


¿Dónde?


En el Festival de Artes Electrónicas, en el Centro Cultural San Martín, en la Plata... y llegó la pandemia. Todo cerró. Cuando esto pasó, ya teníamos todo el proyecto listo. Por lo tanto, logramos realizar una transmisión en vivo desde Niceto y otra desde un lugar respaldado por algún organismo de la Ciudad que pudimos asegurar. Allí creamos un material interesante. Cuando comencé a trabajar en Medusas, de alguna manera concluí mi proceso con el disco Frenkeltronic. Sentía que el proyecto estaba muy vivo y que debía hacer algo al respecto. Entonces, les dije a las chicas: no tengo intención de presentar ese disco.



No, el álbum Frenkeltronic. Dije: No tengo el deseo de presentarlo de la misma manera. Quiero abordar el trabajo desde una perspectiva completamente diferente. Quiero tomar las canciones y hacer solo cuatro temas cantados. Alejarme del escepticismo en el que me encontraba. Quiero estar en el laboratorio y aparecer de vez en cuando bailando y/o cantando, pero quiero ser quien maneje la nave que los haga bailar, y que cada cosa que toque tenga un impacto en ustedes, y que cada impacto de la danza también me lleve de vuelta a la electrónica. Voy a estar solo como músico" Josefina ya no estaba. Se había ido a España. ¿Qué hicimos?: Tomé fragmentos de las canciones, dejé algunas canciones completas cantadas. Dejé las canciones Ciencia, Anestesia y Robot como temas cantados. Nada más. Sentía que eran los únicos con los que realmente podía expresar mi lugar como cantante a través de la lírica y la melodía. El resto todo instrumental. Así que comenzamos a investigar más cosas. Agregamos más momentos instrumentales, alargamos partes, nos fusionamos y así nació la verdadera presentación, y sentí que había logrado lo que quería. El fracaso anterior dio paso a esta posibilidad y se convirtió en un grupo y en un universo claro, y se convirtió en lo que realmente quería hacer.


 


¡Y así (re)surgió de sus cenizas!


Surgió como un intento que al principio no fue exitoso. Sin embargo, gracias a ese fracaso inicial, pude encontrar la solución. La evolución también se debió a la presión de querer sintetizar y decir: Ya está. Ya no tengo que presentar mi disco de alguna manera. Ahora lo que quiero es tomar el sustrato de esto y hacerlo lo más maravilloso y, además, hacer que brille la performance. Que por cierto, cada vez que está alguna de ellas, sus cuerpos puestos ahí, efectivamente : brilla.


 

¿Tenés predilección por algún tema en particular?


No. Pero, por ejemplo, hay un tema en el cual Carla está completamente desnuda. El tema se llama Ciencia. Es una imagen de alguna manera crística. Algo así como una mezcla de Cristo, Ave Fénix y Robot. Es una imagen. Es un cuadro. Bellísimo.


Confirmo. Es bellísimo.


El personaje del tema está atormentado por la revolución científica que lo toma. Hay algo de Frankenstein también en la idea. Termina muy alienado sobre la letra porque dice: No hay ciencia que pueda poseerme.. Poseeme vos. Hay un debate interno en el personaje. Está dramáticamente, trágicamente atormentado entre la ciencia y la religión. Es un debate antiguo que ya lo podríamos pensar del siglo XVIII pero hoy desde la ciencia de alguna manera representa el lugar que representaba Dios aunque hoy yo te diría que es el dinero. Ahí entramos en la zona en donde el lugar que representaba Dios lo toma un poco el dinero en este momento. Ni siquiera la evolución científica.


No, pero tenés la inteligencia artificial. Hay muchas cosas que se van colando ahí.


Claro. La ciencia es el regente que decreta de línea moral de este anarcocapitalismo, el cibercapitalismo porque (aun con sus aportes positivos), la ciencia se ha convertido en la única lectura de lo que se dice la verdad. Vos fijate que es así la lógica por la que está montado el mundo hoy y la ciencia es lo que gobierna. El mundo de la razón pura, de la razón cartesiana que objetiviza para entender la realidad se volvió el modo regente de comprensión. Vos fijate que eso rompe toda línea afectiva, empática porque ubica al ser humano como un objeto más que además es por supuesto la base del liberalismo y del neoliberalismo porque para poder todo en venta (e incluso el alma) tenemos que convertir todo en objeto. Ahí está el concepto de alma que aparece con este modelo. Son temáticas muy profundas que por supuesto tienen una cierta complejidad pero también son simples.



 


Ph y Edit: Marina Amestoy.


 

Y también tienen una metodología y un marco teórico de la hostia.


Pero también son simples. Podríamos estar horas analizando y llegaríamos a comprender que incluso el universo anglosajón sobre el que pisa el liberalismo, el capitalismo, el cibercapitalismo (después de la revolución industrial), está basado en la idea de ese cientificismo que encima ya tiene su raíz en el Dios protestante porque el Dios protestante se vuelve tan abstracto y se deshumaniza. Ya el cristianismo, pero más aun en el protestantismo que hace base sobre el individuo como ser triunfante en una sociedad donde hay perdedores y ganadores.


Vencedores vencidos.


Claro. Y la ciencia se monta sobre eso. De hecho, Newton era súper protestante y lo ocultaba de alguna manera. Pero a partir de ahí empieza todo esto que hoy estamos viviendo en el hongo de la bomba atómica de este súper sistema absorbente. Por eso, lo que dijiste de la catarsis, tiene que ver con el relato Frenkeltronic que, durante la obra (con aires, oxígenos emocionales hasta con lugares de humor), por momentos no deja de ser opresivo.


¿Sabes con qué se representa muy bien eso que decís? Con el humo. El humo me parece una "materialidad" que opera de esa manera, representando un ahogo.


Lo que pasa es que la catarsis viene al final. Hay un despliegue de que los cuerpos han sido tocados todo el tiempo desde el público y necesitamos de alguna manera humanizar ese final. Generar una comunión que expiara todo eso. Esa es la idea tal cual de la perfo. Si funcionó, está todo bien.


A mí me funcionó. De hecho, cuando vos lees mi nota, hay algo de eso.


Sí, la leí. La entendiste. Por eso, te dije hagamos una charla.


Tenía mucho que decir y me dije: no te extiendas, suelo hacerlo. Disfruto escribir ensayos. Quisiera abordar Frenkeltronic en uno, pues fue un hallazgo especial. Plasmé solo la mitad de mis reflexiones y potencial percibido. Para mí, Frenkeltronic representa eso, apenas un indicio de su potencial.


¡Estaría buenísimo! De hecho, yo quiero seguir puliendo y expandiéndolo.


Diversificar… Yo puedo confesar que salí conmovida después de verlxs por eso no te podía saludar. Porque sentí que la performance me había atravesado por todos lados. Salí con la sensación de no saber qué hacer con mi cuerpo, ¿se entiende? Está bien, soy bailarina, soy performer y además soy investigadora en Artes Escénicas y además hipersensible, je. Pero, de todos modos, yo sentí que cubrí Frenkeltronic y la flasheé. Dije: ¿Y esto? ¿Qué es? ¿Con qué se come? ¡Ja! Por eso digo, cuando vos me ofreciste la oportunidad de hacerte una nota yo dije: Bueno, qué bueno que me diste la posibilidad.


Sí, gracias por tus palabras. Lo Intuí.


Digo, se puede hablar de Medusa. Pero con esta performance, creo, llegaste a LA obra de arte.


Por eso, yo amo hacerla. Me gustaría hacerla fuera de Argentina. No tengo los contactos para eso. Las chicas hasta ahí. Pero todo el mundo me sugirió que la lleváramos. Y yo pienso que nos vamos a ir de gira pero hay que tener contactos en el exterior.



 

¿Y en el país? Además de Rosario (obviamente).


Diego: Está un poco complicado para mover.


Obvio. Sí. ¿Pero tenés festivales?


Si nos invitan vamos. Lo de Rosario fue hermoso porque la sala fue ideal.


Sí, yo sentí que, además de no conocerlo, fue perfecto el espacio.


Yo también. Dije: ¡qué bien! De hecho, aquí no encuentro un lugar similar para hacerlo de esa manera.


En Cazadores estuvo bueno. Pasa que, también, está bueno el espacio en general.


Cazadores es todo blanco. También es hermoso pero distinto.


Lo vas adaptando, ¿no?


Absolutamente. El formato, de por sí, es adaptable.


Se nota que es adaptable.


Esa es la idea. La idea es la portabilidad.


 

¿Estuvieron en el Recoleta, verdad?


Si, si. Hicimos cuatro, cinco funciones.

No te dije eso. Primero lo estrenamos en el Recoleta. En la sala Villa Villa. Habremos hecho seis funciones.



Menos mal que te dieron esa y no la Capilla.




No daba la situación, el audio… Ahí nos fue bárbaro. Aparte la gente feliz. La segunda temporada la hicimos en Cazadores.


¿Y después de eso?


Nada más. Quiero volver a hacer otra temporada.


¡Hay que hacer otra temporada!


Re. Además, tiene un staff grande porque las bailarinas tienen muchas cosas que se les cruza todo el tiempo. Voy cambiando un poco el elenco. Ahora vamos a hacer funciones con Vicky. En el Festival LGTBIQ+ estuvimos con Lu (Cuesta) y con Carli (Rímola) en el Congreso.


¡¿Hicieron Frenkeltronic ahí?!


En realidad fue así. Me habían llamado para participar. Yo dije: voy a hacer dos, tres canciones mías y el resto con las chicas. Y fue un flash. De hecho, después nos fuimos a hacer lo mismo a otro lugar con un show que ya tenía. Eso fue lo último que hicimos. Fueron 20 minutos igual. Fue muy divertido hacerlo ahí.


 

Ph y Edit: Marina Amestoy.


 

Volviendo. En cuanto a la cohesión en esta obra, es decir: vos en la pc, las bailarinas, la pantalla, las luces..¿sabes qué? Componen un cuadro poscontemporáneo. Sí, propio de la post contemporaneidad (que es otro cosa). En palabras de Florencia Garramuño: "Un fruto extraño".


Frenkeltronic es un fruto extraño. Sí. Lo es.


Es tan difícil de abarcar en ese sentido. Pienso en los lenguajes post contemporáneos… Aunque lo tuyo, lo de ustedes, es otra cosa...No sé.


¡Gracias!


Yo apunté un par de cosas para mis escritos personales. Hice interlocutar un montón de voces, de autores. Siento que hay mucho más Frenkeltronic para hacer y decir.


Me estimula hacerlo. Yo quiero hacerlo muy pronto. Frenkeltronic es mutante. No es un espectáculo rígido. Como yo soy músico de rock, el rock nunca se montó sobre la cuestión de repetirse constantemente. Los shows son siempre distintos uno al otro y siempre hay un lugar de riesgo; siempre hay un lugar de posible catarsis.


Y eso es la performance. Pura Performance como diría mi gran amiga Rose Marie Guarino.


Gracias, Diego.

Por tus palabras, por tu tiempo y tu obra.


 

Domingo 12 de mayo, 19.30 h en Planta Inclán. Frenkeltronic / la performance. Entradas a precios populares por Alternativa teatral.








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